3 de febrero de 2008
Mientras dormía

- ¿Qué buscas?
- ¿Tú crees que vendrá?
- ¿pero qué buscas?
- me dijo que vendría, ya debería haber llegado
- ¿a quién buscas? ¿por qué no te estás quieta un momento?
- debería haber llegado ya, me dijo que vendría
- pero ¿quién?
- no lo se, pero me dijo que vendría y no ha aparecido
- ¿y ahora por qué lloras?
- porque debería haber llegado ya
- ¿Quién debería haber llegado ya?
- ya te he dicho que no lo se
- ¿Cómo cojones vas a esperar a alguien que no sabes quién es?
- esperando, buscando
- ¿Cuándo te dijo que vendría?
- anoche
- ¿anoche, dónde fuiste anoche?
- a ninguna parte, estuve en casa todo el día
- ¿te llamó por teléfono?
- no, me visitó mientras dormía.
- ¿pero quién?
- ¡qué ya te he dicho que no lo se, joder!
- entonces, ¿cómo sabes que te visitó?
- porque me he levantado feliz.
29 de enero de 2008
Adios
18 de enero de 2008
Hoy
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He roto el bonito papel de regalo
he roto el misterio de lo oculto
he descubierto las cartas de la amargura
y he corrido entre verdes campos de veneno
buscando mi revolución
hice tope con tu decepción
¡qué bonito papel de regalo!
¡qué bonito juego de cristal!
rompe las copas del deseo
rompe todo lo que te hace sentir mal
rompe el himen de la censura que te impones al levantar
la vista,
la pierdo entre su cuerpo de cristal, de deseo, de revolución
¡la vista!
no me mires si no quieres hablar
no me mires, si lo que quieres es callar.
5 de enero de 2008
Qué desilusión

Quizá, lo que sea común entre aquel camino erróneo y este nuevo no sean sus 100 primeros metros, sino los 500 últimos metros del camino anterior. Quizá el error haya sido la falta de memoria que conduce a caer en los errores del pasado, quizá el error haya sido el olvidar que hay frutos que sientan mal. Se paga con una buena indigestión el error de recolectar durante 500 metros pequeños frutos de ilusión, esos frutos que son de colores, como pequeñas rosas, que no hay dos iguales y que son altamente energéticos, pero altamente tóxicos.
Empezar un año nuevo y ver que todo lo que ocurre te suena, empezar un año nuevo viendo que, como siempre ocurre, el empacho de frutos de la ilusión que te diste en el año anterior caduca de golpe, tu estómago revienta y por un día te sube la fiebre de la tristeza. Empezar así un nuevo camino no es esperanzador, ver como los pequeños sueños que atesoraste en el anterior camino caen sin remisión en la vereda del camino de otros. Ver como caminos que deberían ser cercanos al tuyo cada vez, y sin remisión, se alejan más y más, año tras año. Ver que gente que te importa sólo sabe andar en círculos y sus caminos se convierten en una polvareda blanca en la que nada se distingue por efecto del mareo que provocan las vueltas entre tanto polvo.
Hay millones de caminos y cada cual elige qué suelo han de pisar sus pies, en qué suelo ajeno se mete y cuando salta de un camino a otro. Aveces creo que mi camino avanza en línea recta para unos temas y para otros es un eterno y yermo círculo que vuelve una y otra vez a lo mismo, que si no tiene rosas es porque dejo que me las roben o no las cuido, quizá sea porque nunca supe que hacer para que crezcan o quizá mi tierra no es la idónea. Pero mi camino me gusta, tiene un sol estupendo y casi nunca llueve, eso si, abrígate, siempre hace frío.
Feliz 2008 a todos.
28 de diciembre de 2007
25 de diciembre de 2007
6 de diciembre de 2007
Retratos y robados XII (Street Parade) - Triste

Un poco alejado ya del mogollón principal de gente, vi a una chica que se retocaba el maquillaje sentada en el suelo contra una de las vallas que "organizan" a las masas. Maldecí la mala suerte de no tener un tele, un 200mm hubiese bastado para haberle robado la foto que vi: una cara triste se miraba en el espejo para repasar la máscara de maquillaje que le permitiese afrontar de nuevo la fiesta.
Como no tenía tele no me quedó otra que acercarme, y así lo hice. Me acerqué, la miré pidiendo permiso, ella sonrió, apartó el espejo, me miró y sus ojos cambiarion por completo dejando fuera de su expresión a la tristeza. Hinqué la rodilla en el suelo, y disparé la foto que ahora véis. Otra mirada, un "Thanks" y me marché.
Me acuerdo mucho de aquella situación, fue de esas en las que sin mediar palabra entiendes perfectamente lo que te están diciendo, lo que estan sintiendo. ¿A qué se dedicará?, ¿por qué estaba triste? ¿de dónde era?
Siempre he tenido la impresión de que son las mujeres las que en este mundo cargan con la tristeza, con el dolor. Por eso siempre he creido en su gran fortaleza, espero que le vaya bien.
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