31 de agosto de 2007

Retratos y robados II

Muñeca de porcelana

En la locura de una gran ciudad, a veces parece que hasta los maniquíes sueñen.

Vestida con sus mejores galas implora al cielo algo mejor. Quizá la oportunidad de estar al otro lado del cristal, quizá la oportunidad de poder elegir libremente su camino, de poder salir al mundo y caminar sin sentido por las calles de la gran ratonera. Quizá sólo esté deseando amor, o deseando ser querida. Quizá, entre los huecos de cielo que los grandes bloques dejan libres, busque un espacio donde perder su mirada y soñar despierta; un rincón donde abandonarse a la imaginación y soñar que es alguien a quien le late el corazón porque está viva, porque es libre y quizá, hasta querida.

Quizá este maniquí no se diferencie tanto de nosotros, quizá, a veces todos busquemos lo mismo.




In my dreams I'm dying all the time
As I wake its kaleidoscopic mind
I never meant to hurt you
I never meant to lie
So this is goodbye
This is goodbye
Tell the truth you never wanted me
Tell me

In my dreams I'm jealous all the time
As I wake I'm going out of my mind
Going out of my mind
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Porcelain
Play (1999)
Moby



Retratos y robados I


¿Hasta qué punto influye la forma física de los ojos en la mirada de una persona?
En todo caso, unos ojos preciosos y una mirada llena de color.



8 de agosto de 2007

Caricias


Todo vale como medio de comunicación entre personas. Las miradas, el tono de la voz, el olor, la imagen, los roces, las caricias… ¿Qué ocurre cuando no se sabe distinguir entre un roce y una caricia? Cuando el azar junta tus manos con las de otra persona de forma casual y ese roce se parece más a una caricia que a un choque fortuito.

En ese tipo de situaciones hay quien sabe actuar en consecuencia y, con la mano que le queda libre agarra con fuerza las riendas de la situación y la conduce a su antojo, como si de una diligencia desbocada se tratase.

Otras personas contamos con el momento de la duda, el momento de la observación exocorpórea. Toda nuestra atención se centra en ese momento, en esa caricia. Todo el entorno, el marco que adorna ese cuadro, desaparece y para nada vale. Todos los sentidos se centran en la otra mano, con un aturdimiento propio de Woody Allen. Mil palabras cruzan tu cabeza en milésimas de segundo, todo gira como en Matrix alrededor de las dos manos. Esas vueltas acrecientan más el aturdimiento hasta que por un acto reflejo, de supervivencia, tu mano se eszafa de su torturadora análoga buscando la excusa de la casualidad, la misma que os juntó.

En ese momento te vuelves a sentir libre, frío y decepcionado, tu mano ya no suda y piensas una vez más, ¿Por qué no la besé?

8x8=20.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000


Un tablero de ajedrez tiene 64 casillas y 16 fichas por jugador, 16 blancas y 16 negras. Tras la primera jugada de las negras existen 400 posibilidades de movimientos, de actuaciones. Los peones pueden avanzar una o dos casillas y además los caballos tienes otras dos posibilidades cada uno para avanzar. Tras el segundo movimiento de las blancas son ya 5.326 posibilidades de actuación y tras el segundo movimiento de las negras 72.084. Más de nueve millones tras el tercero de las negras. Mediante cálculos aproximativos, se ha estimado que el número total de posiciones compatibles con las reglas de juego es del orden de veinte septillones; un dos seguido de cuarenta y tres ceros.

Todo esto dentro de una cuadrícula con 8x8 celdas. Imaginad el mundo de posibilidades que existe entre las millones de neuronas que suman dos personas que intentan comprenderse… ¿cómo queréis que os entienda?

22 de julio de 2007

...por la calle

Andando por la vida
miles de miradas perdidas
unas son débiles
otras te ganan la partida

Unas se cruzan
revuelven tu cartilla
otras atraviesan
las espalda húmeda y tiesa

Respiro con mascarilla
no quiero contaminarme
miro con cautela
no quiero enamorarme

Atraviesa la espesa escuela amarilla
las calles en ocaso, el brillo en tu barbilla
el sol se esconde
y tus ojos ya no brillan.

20 de julio de 2007

Etiquetas

Siempre he estado muy de acuerdo con un buen amigo con que los apellidos en el arte es algo que carece de sentido, es decir, la pintura es pintura, la fotografía es fotografía, la escultura es escultura, etc... ¿Qué sentido tiene hablar de "pintura al oleo..." o "fotografía artística..."? estos apellidos a mi se me antojan como alambradas de espinos con las que pretendemos acotar y racionalizar el arte, dos verbos que se enfrentan directamente con el arte.

Podríamos escalar todo a un único nivel, arte, ni siquiera distinguir entre música, pintura, literatura, etc... Cuando de verdad hay una necesidad por transmitir algo, cuando hay un trabajo serio y un canal sobre el que se trabaja, nace el arte. ¿ha muerto ya el manager de Bisbal?

Distintas músicas, música al fin y al cabo... arte al fin y al cabo...

Sacra

Blues

Folklórica

De autor

Celta

Death Metal

Punk

¿Cerveza, agua o Coca Cola?

yo... cerveza :P



3 de julio de 2007

Futuro


El hecho de que la niña sea morena o de que el niño lleve un jerey a rayas son elementos, en principio, arbitrarios. Lo que es evidente que no es arbitrario es el hecho de que la bici en la que están montados tenga alas, como tampoco es fruto de un capricho casual el que la niña mire a través de un catalejo. En este graffiti de El Niño, lo que veo es un sueño. Veo unas alas para cojer altura y poder ver así la vida desde una perspectiva distinta, una perspectiva necesaria para poder imaginar más allá del presente, y con ayuda del catalejo, poder ensoñar un futuro que nos traiga esa sonrisa y esa mirada que tiene el niño, que nos traiga ese optimismo infantil.

Creo que hay gente que cuando se queda en reposo, en standby, con la mirada perdida en su propia mente, lo que hace es imaginar un futuro a la medida de sus ilusiones, a la medida de lo que le gustaría que fuese su vida. Es un momento agradable que permite relajar la mente y darle esperanza a la vida.

Hay otro tipo de personas muy parecidas a las anteriores. Igualmente, cuando se quedan absortos del entorno y concentran toda su atención en su propia imaginación, proyectan en su mente un futuro ideal, pero, a diferencia de los anteriores, basan este futuro en una evolución lógica de su momento actual, es decir, tienen en cuenta el presente para conformar su futuro ideal.

Existe otro tipo de soñadores quizá más peculiar; se trata de aquellos que lo que hacen es recordar momentos ya vividos, momentos del pasado, y transformar los hechos que acontecieron en los hechos que les hubiese gustado que aconteciesen, es decir, recordar los momentos de su vida como les hubiese gustado que hubiesen pasado.

Quizá cada uno de nosotros tengamos dentro miles de tipos de soñadores, y según el estado de ánimo del momento proyectemos nuestros anhelos de una u otra manera. Quizá estos diferentes tipos de ensoñaciones son parte de los miles de ingredientes que conforman el carácter de cada uno. Quizá los melancólicos tienden a soñar, de forma mayoritaria, de una manera determinada,. Quizá los optimistas de otra. Los nostálgicos a la suya propia. Quizá los pesimistas nunca sueñen.


1 de julio de 2007

Sin fronteras

Seguramente cada día una ciudad, un país y una vida diferente. Seguramente caras distintas, costumbres distintas y distintos tipos de públicos, en algunos casos distintos tipos de monedas en la gorra. Distintos estados de ánimo con distintos remedios locales.

Andar por el mundo con un pentagrama como camino, un acordeón como forma de ganarse la vida y un compañero para mitigar la fatiga, es una forma de vida en la que muchos de nosotros sucumbiríamos en la desesperación al tercer día. Acostumbrados a un salario, a una casa y unas rutinas establecidas. Acostumbrados a tener como meta la estabilidad del mundo que nos rodea e, igualmente, acostumbrados a que se nos hinche el ego cuando vemos lo que tenemos y lo comparamos con lo que otros tienen.

Efectivamente, yo tengo un ordenador y una casa, ellos no tienen fronteras.

Vejez

Si en vez de "Vejez" hubiese puesto como título "Viejas" seguro que a alguien le hubiese sonado duro, incluso mal, lo que puede ser comprensible desde la perspectiva moderna y cosmopolita que muchos tenemos del mundo, pero en realidad estas dos fotos lo que retratan es a sendas viejas.

La primera del Levante español, la segunda del interior Castellano Leonés. La primera acostumbrada a la gente y el bullicio turístico de esas regiones. La segunda mira con curiosidad a los forasteros. La primera seguro que tiende dentro de casa, en una ventana o en el propio baño la ropa limpia. La segunda, tiende fuera de casa, a pie de carretera/camino.

¿Se habrán cruzado alguna vez en la vida estas dos señoras?