En esta ocasión, si he decidido escribir tras tanto tiempo sin hacerlo, es por un único motivo, por pedir perdón,
26 de julio de 2015
¡Los pies están hechos para bailar!
En esta ocasión, si he decidido escribir tras tanto tiempo sin hacerlo, es por un único motivo, por pedir perdón,
15 de marzo de 2014
M.
Doblaba a la derecha por las calles de piedra empinadas camino a la casa del artista. Sabía que no lo vería, pero podría ver su obra. Podría ver los colores sobre el frío cemento, sobre el polvoriento y viejo ladrillo. Podría escuchar las palmas de fondo, los cantores, las guitarras. Los gritos de la muerte que todavía rondaba en su cabeza. Los coros del ruido que todo lo inundaba. Ruido.
Comenzó a caminar muchos años atrás. Comenzó sin saber a dónde ir. Un día de invierno lo parieron y así se convirtió en uno más, uno más de los miles de millones que yerran por el mundo caminando, unas veces en línea recta, otras en círculos. Unas veces conscientes de la dirección y otras sin saber qué ocurrirá. Nunca tomaba decisiones sobre qué camino elegir, se dejaba llevar por algo que nunca entendió bien qué era, pero le hacía caso. Quizá eso sea la fe.
Pasó por múltiples calles, callejones, veredas de ríos, campos yermos y asfaltos de todos los tipos e idiomas. Recordaba ahora un paseo que le llevó a conocer a M. Caminó con él durante mucho tiempo. Compartieron risas y preocupaciones, compartieron vuelos altos y bajos. Descubrían juntos los límites de la locura, los límites de la adolescencia, ese punto en el que todo termina de estructurarse por dentro, ese punto en el que la sociedad comienza a cobrar su derecho de pernada. Ya vas siendo un hombre y has de aportar, has de devolver a tu tribu lo que te han entregado para que llegues hasta aquí.
M nunca soportó la presión, calló y cayó cada vez más bajo. La luz de su mirada y la brillantez de su cerebro se fueron volviendo oscuros y retorcidos, su apellido fue pesando cada vez más y, al final, renegó de todo. Renegar de todo es comenzar por renegar de uno mismo, creerse inferior al resto como si hubiese escalas, como si hubiese norte y sur en los puntos cardinales del ser humano. Esquizofrénicamente comenzó a odiar lo de fuera y a quedarse dentro, a oscuras en su mente, a oscuras en su inteligencia. El odio contra un enemigo ficticio fue haciéndose cada vez más grande, nunca lo aplacó pues nunca pudo enfrentarse a ese enemigo que no existía. Confundió la vida con su enemigo. Confundió crecer con demostrar. Confundimos caminos y no supo rectificar.
Ahora que andaba por calles similares se acordaba de M. Nunca más supo de él. Nunca más se vieron y cada cual siguió su camino, cada cual siguió andando. Uno en círculos el otro en línea recta y ninguno con rumbo. Se acordaba ahora de lo bueno que M. era resolviendo ecuaciones, derivando o integrando. Su capacidad matemática era por encima de la media. Su capacidad de entendimiento era por encima de la media, pero nunca llegó a comprender nada, como los grandes genios.
7 de enero de 2014
Caminante no hay camino...
La vida es un caminito que se camina en solitario
un caminito que nunca se sabe hacia dónde va
un trecho que has de recorrer pues para eso te pusieron en el mundo.
Decía aquel que el camino se hace al andar
que al volver la vista atrás se ve la senda
que nunca se ha de volver a pisar
Nunca se ha de volver a pisar la senda que se deja atrás
pero el recuerdo martillea constante
como las olas de un embravecido mar
tratando de inundar todo, tratando de no callar
No hace falta volver la vista atrás para recorrer de nuevo un camino
no hace falta desandar lo andado para sentir escalofríos
no es necesaria una tormenta para tener el alma embravecida
Y agradezco cada paso que he andado
agradezco cada gesto regalado
cada caricia que me han dado
cada mirada que he atrapado
Y agradezco que te hayas dejado
que hayas querido estar un rato a mi lado
en este camino incierto
es bonito sentirse amado
Decía el mismo en un retrato que se hizo
que al partir la última nave, esa que no ha de volver
lo encontrarían ligero de equipaje, casi desnudo
como los hijos del mar
Yo espero partir lleno de recuerdos, vacío de vacíos
yo espero partir lleno de caricias, de regalos en mi mente
poder volver la vista atrás y ver que di cuanto tuve, cuanto pude
espero me sepan perdonar si no fue suficiente
Y agradezco mi suerte y agradezco estar vivo
agradezco a mi gente, a los que ya murieron, a los que aun siguen vivos
intento andar sin dañar a quien se cruza conmigo
intento andar sin esperar que me ocurra lo mismo.
30 de septiembre de 2013
Faith
de esa conversación interior que baila entre siempre darte la razón cuando empiezas a enloquecer, o siempre negarte la ilusión cuando empiezas a decaer.
Andar miles de kilómetros al día por las calles de una ciudad que lleva años cambiando sin que te des cuenta. Que lleva años cambiándote sin que te enteres que todo cambió en el momento en que tu conversación dejó de fluir, tus palabras se atascaron y se fundieron con tus pensamientos.
Contar miles de chistes sin auditorio, guardando egoístamente la inteligencia de tu paranoia para ti, para tus caminos, para las veredas de tus ríos pobladas de amapolas cargadas de sedantes.
Soñar miles de sueños y matarlos al momento que abres los ojos y todo sigue ahí, con el reloj parado en la misma hora, con el tiempo esperando consumirse, consumirte. Dejar pasar todo, dejar que el humo se convierta en tu próxima morada.
Esperar, esperar una y otra vez que el reloj se ponga en marcha, que vuela a caminar y el blanco y negro de tus fotos adquiera color, suba el contraste y el bokeh de tus recuerdos aumente para centrar el foco en el presente, el presente que vendrá o que ya está aquí. El presente que emana esperanza para avanzar hacia el futuro.
En la iglesia lo llaman Fe. Así lo llamaré yo, pues Fe viene de lealtad, lealtad a la esperanza que si no perdí hace 15 años no perderé jamás. Lealtad a uno mismo, lealtad a la vida, lealtad a soñar, a contar chistes, a caminar, a avanzar día a día. Lealtad.
14 de septiembre de 2013
Playing alone
calles estrechas de aromas coloridos
todo lo que necesitas está en tu imaginación
cuando te quieras dar cuenta serán recuerdos perdidos
Te cruzas con gente que aparece en tu camino
no haces caso aunque quieran hablar contigo
la cuerda y el cartón son tus únicos amigos
la conversación esconde siempre intereses furtivos
Una cuerda y una caja de cartón
calles estrechas llenas de sonidos
todo lo que necesitas está en tu imaginación
cuando te quieras dar cuenta será tu peor enemigo
Vas creciendo y toca decidir
tomar decisiones que dibujen el camino
aun eres joven pero ya te apoyas en el vino
que difumina las líneas, que alterará tu destino.
Una cuerda y una caja de vino
mentes estrechas ensucian tu camino
todo lo que necesitas lo altera tu imaginación
no recuerdas nada, te quedaste dormido
Vas creciendo y toca compartir
adoptar posiciones, buscar asociaciones
aun eres joven pero te apoyas en el enemigo
cuando te quieras dar cuenta será tu más estrecho amigo
Una línea y una caja de vino
espejos brillantes que empolvan el camino
por más que buscas ya no encuentras tu imaginación
se volvió esquizofrénica en algún punto del camino
Vas madurando y ya no encuentras sentido
todo lo que soñaste, ahora se ha perdido
los sonidos, los colores, las calles
en vómitos se han convertido
Una cuerda y una caja de cartón
por dentro, un gran vacío
un puntapié, una última exhalación
dices adiós a la vida que has perdido.
1 de septiembre de 2013
Cuadernos
25 de febrero de 2011
Edades
16 de diciembre de 2010
Retrovisor

Conducir por el tortuoso camino de la vida mirando por el retrovisor es un claro síntoma de lentitud mental, queda claro pues que si uno no es capaz de asimilar la vida en tiempo real, mirando a través de la luna delantera mientras conduce, tendrá que asimilar la vida en retrospectiva, mirando hacia atrás y tratando de entender en diferido.
Conducir por el tortuoso camino de la vida mirando por el retrovisor es un claro síntoma de añoranza. Buscar en el pasado un refugio donde capear el presente; ese presente casi siempre extraño, huraño y escurridizo.
Conducir por el tortuoso camino de la vida mirando por el retrovisor es un claro síntoma de ceguera provocada, de que mirar hacia delante es absurdo, pues el camino nunca se muestra y el futuro es incierto, tan incierto como puede llegar a serlo el pasado.
Quizá el comenzar a utilizar el retrovisor es un síntoma de edad, de madurez. Quizá el intentar entender las cosas mirando hacia atrás sea una completa estupidez, pues los paisajes que se pintaron en el pasado los soñó otra persona, los proyecto otra mente que ahora busca su reflejo en el presente.
Quizá cuando más camino se recorre más se utiliza el retrovisor. Quizá cuando más se utiliza el retrovisor más riesgo se corre de perder el rumbo, de perder el presente, de perderse en la niebla de la confusión. Quizá los puntos de la vida sólo pueden unirse mirando hacia atrás. Quizá mirar hacia atrás es caminar con más seguridad hacia la incertidumbre del futuro ¿para qué mirar hacia delante si, en realidad el camino nunca se ve?
Quizá intentar entender el presente es como intentar memorizar cada detalle del camino, cada trazo de realidad, cada mota de polvo que remueve el bólido que conduces a siempre más de lo permito pero menos de lo exigido, devorando kilómetros de tiempo en cada parpadeo, devorando toneladas de entendimiento en cada curva, desvelando las noches con sus penetrantes faros, dejando sus huellas en el camino, en la memoria que es donde habita el eterno presente.
Quizá no se puede construir un presente sin entender el pasado.
24 de marzo de 2010
Amor

19 de diciembre de 2009
Imaginación
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7 de julio de 2009
Trying to learn
¿Has tratado alguna vez de escribir con la mano que no lo haces habitualmente?
Si alguna vez lo has intentando, y no eres ambidiestro, te habrás dado cuenta lo realmente patosa que puede llegar a ser la escritura resultante, la impotencia que se siente al intentar escribir palabras que llevas toda la vida plasmando en papeles y que ahora, con la otra mano, eres incapaz de dibujar con acierto. Tu mente se retuerce intentando hacer algo que normalmente hace sin ningún esfuerzo, sin concentrarse en los trazos que ha de dibujar para anotar aquello que el cerebro, en un estado de relajación asombroso, ordena a tu mano. El problema viene en el momento que al jefe que desde lo más alto ordena, le cambiamos la mano, en ese momento este se siente frustrado ante tanta desobediencia, ante tanta falta de precisión en una tarea antes tan fácilmente ejecutada y ahora tan pésimamente llevada a cabo, es frustrante y hasta desesperante.
¿Has intentado aprender un idioma nuevo con 30 años?
Terminas de ver una película que te ha llegado a remover por dentro, la historia te parece de una originalidad tremenda y el trasfondo de la trama te parece un fiel reflejo de la más profunda esencia de las relaciones entre personas. A todo esto, desde tus básico conocimientos de imagen y fotografía, el cómo la cámara ha captado cada uno de los escenarios y colores que envuelven la historia a lo largo de la trama, te parece, cuanto menos espectacular. Así pues, la película te ha sugerido miles de historias y sentimientos que afloran a tu verbo en forma de miles de imágenes, adjetivos y metáforas. Al rato quedas con alguien que no habla tu idioma:
- How was the movie?
- ehhh... uhmmm... good. Great story and incredible photography, I think that the story is really... good and... uhmm...
Es todo lo que alcanzas a decir, el resto de grandes ideas y pensamientos se quedan en tu baúl español que sólo los hispano-hablantes entienden, y a veces con problemas.
¿Has intentando volver a aprender a andar de nuevo con 30 años?
Saliste de la operación hace un mes, parece que, so far, todo ha ido bien, ahora comienza la rehabilitación. Tu pierna está en buenas manos, te sientes con energía y lleno de ganas de volver a caminar como lo has hecho toda la vida, sin esfuerzo y sin pensar en cada paso cómo hacerlo. Sientes que en cuanto vuelvas a caminar nunca más vas a sentir esa pereza de levantar tu cuerpo para andar, de pensar que no tienes leche en la nevera e ir al supermercado andando es un rollo y está lejos, "mejor voy en coche".
Estás recostado en la camilla, el médico le dice a tu oído que levantes los dedos del pié izquierdo, tu oído le pasa el mensaje a tu cerebro, quien, en un acto reflejo, sin parar a pensar ni un momento, le ordena a los dedos de tu pié que se levanten, pero estos, en vez de ir para arriba, van para abajo, lo mejor de todo es que necesitas que tus ojos le digan a tu cerebro que su orden ha sido desobedecida, por que si no, este creería que todo ha ido bien. Lo intentas nuevamente, pero la frustración nace en el momento en que tu cerebro le dice a tu conciencia que no tiene otra manera alternativa de dar esa orden, que la orden es correcta, el receptor desobedece... pero cómo vas a enfadarte con el receptor si, tras meses de inmovilidad, por fin responde, mal, pero responde.
Es curioso ver cómo tres cosas tan sencillas como escribir, hablar y andar pueden llegar a ser, en ciertas circunstancias, lo más complicado a lo que te has enfrentado en tu vida... ¿o debería decir a lo que te has vuelto a enfrentar en tu vida?, pues estas tres cosas son adquiridas, las tuviste que aprender cuando eras un niño que apenas sabías no mearte encima. Es curioso ver qué difícil es aprender lo que aprendemos cuando somos pequeños, el trabajo que llega a realizar el cerebro de un niño en sus primero años de vida creo que no es comparable con ningún esfuerzo posterior. ¡Así pues, vuelve a pensar como un cachorro y andarás!
19 de febrero de 2009
Presente perenne

La escuchas hablar con ellas, la escuchas llorar con ellas. Jamás viste unas plantas tan llenas de vida, quizá porque están regadas con las lágrimas del amor, quizá porque están abonadas con la rabia de la incomprensión.
Años atrás entraste en sucios callejones, entraste en laberintos que tu cabeza era incapaz de controlar. Saliste de aquello, entraste en tu vida y él apareció. Y la vida se fue, y tu vida metió tu corazón en una caja pequeñita y bien cerrada. El destino te lo arrebató, se fue y te dejó sus plantas, su recuerdo y tu incomprensión.
Por las mañanas hablas con ellas, y le preguntas a él. Por las mañanas riegas sus plantas con las lágrimas del amor. Durante el día dudas caminos, piensas salidas y ves, poco a poco, destellos de libertad.
Apenas conocí unas horas los ojos que riegan el recuerdo de tu dolor. Apenas las vi, no las hablé, las respeté y las admiré. Jamás, vi plantas con tanta vida, con tanta luz.
Sé que sí, sé que las plantas te escuchan, y sé también que es a ti misma a quien hablas muchas mañanas, sé que es imposible guardarse todo dentro y no salir de vez en cuando a respirar. La cajita pequeña, sabes que es enorme, sabes que es un espacio que apenas acabas de comenzar a llenar, y es así, lo sé, ábrela.
Cuando una planta en una maceta está llena de vida, trasplantarla a suelo libre, de la forma adecuada, puede hacer que se convierta en una planta fuerte y firme, generosa en su belleza y generosa en su color.
Tu corazón, que quedó atrapado en una cajita pequeña, necesita salir, necesita comunicar y poco a poco, como una planta que crece y se hace fuerte, madurará y dará el fruto más sabroso que hayan visto. Lo sé, lo vi en la tranquilidad de tus ojos, lo vi en la serenidad de tus palabras, no hace falta que salga el sol todos los días para saber que, detrás de las nubes siempre brilla el sol.
Ya has regado bastante tu tierra con tus lágrimas, deja que salga el sol y crece en libertad, rompe la maceta y crea tu mundo como tú creas has de crearlo. Crea un mundo sin pasado, sin futuro. Créate un presente perenne.
14 de enero de 2009
Alea Jacta Est
Cuando esa jovencita indolente y caprichosa que es la suerte se tumba a descansar en su lujoso sofá, es porque ya ha hecho su trabajo, ya ha organizado las piezas de su puzzle, ya ha decidido qué es lo que va a pasar en tu vida. Ahora sólo le queda tumbarse a descansar y observar cómo discurren nuestras vidas, siempre de forma indolente, sin remordimientos y con pasividad absoluta.
La suerte sólo puede verse hacia adelante, cuando te ocurren las grandes cosas en la vida (buenas o malas), en ese momento sólo puedes mirar hacia delante e imaginar cómo será tu vida a partir de ahora, sentir miedo, ilusión, ganas, pereza... mil sentimientos en función de lo que te esté pasando en ese momento.
En cambio, el destino sólo puede mirarse hacia atrás. Sólo puedes entenderlo cuando, según pasa el tiempo vas siendo capaz de ver cómo lo que te ocurrió fue configurando tu vida y cómo muchas cosas que en el momento de ocurrirte eran horribles, con el paso del tiempo resulta que es lo mejor que te podía haber pasado para llegar al punto en el que te encuentres en el presente. Esto es lo que se llama unir puntos, y esto sólo puedes hacerlo mirando hacia atrás.
El futuro no puede adivinarse y nuestra caprichosa amiga, aunque parezca que si en el momento que ocurren las cosas, no es la dueña de nuestro destino. Los dueños de nuestro destino somos cada uno de nosotros sabiendo manejar bien los acontecimientos que te ocurren en la vida, sabiendo qué es lo que queremos hacer y cómo lo queremos hacer.
Haciendo y no lamentando, es como controlamos nuestras vidas y como al final, lo que vemos al mirar atrás es cómo la suerte nos fue poniendo herramientas en el camino para poder llegar a donde queremos. Infinidad de veces esto nos parecerá imposible en el presente, pero cuando este ya caduca y se convierte en pasado, somos capaces de entender el porqué de las cosas. La rabia del presente, cuando se queda en el pasado, alimenta la esperanza del nuevo presente. Sólo abriendo puertas somos capaces de ver qué hay detrás.
Feliz cumpleaños amigo, todo irá bien.
24 de diciembre de 2008
Sin plumas

El ser humano se mueve por variables muy simples, y en el fondo poco numerosas. Ilusión, Cariño y quizá ambición. Hay quien vive permanentemente ilusionado, hay quien permanentemente se siente desilusionado. Hay quien vive dando cariño en cada paso que avanza, hay quien demanda continuamente cariño. Los hay que viven modestamente, los hay que se conforman y los hay ambiciosos a rabiar.
Seguro, cierto y necesario es que existan otras variables para conformar la psique humana, pero estas tres, en una misma coctelera, son ingredientes perfectos para preparar un combinado explosivo, de los que te pueden dejar una resaca de días.
Quizá tú nunca lo sepas y eso es lo que te tortura. Quizá él nunca tuvo ambición pues siempre lo tuvo todo, quizá si que tenga cariño y la capacidad de amarte, quizá su almohada esté empapada de ilusiones, sus sábanas sucias de desilusiones y su colchón cansado de soportar su peso, día tras noche...
Quizá sueña contigo y quizá se despierta con ilusión, con ilusiones. Quizá cuando apareces, cuando vuelves a ser realidad, dejas de ser un sueño, una ilusión, te conviertes en realidad y pasas de la almohada a las sábanas, de los sueños a los hechos. Traspasas el umbral en el que dejas de ser un recuerdo cómodo a una realidad a la que no sabe enfrentarse, pues nunca tuvo ambición que le enseñase a pelear, que le enseñase a defender su corazón de su comodidad, su cariño de su vanidad.
Tú, que te mueves por cariño, que no temes a la ilusión y que haces las cosas con energía, con ganas, con ambición; no entiendes que alguien pueda comportarse de un modo tan vulgar, tan vacío de cariño, tan cobarde, como un niño que se esconde. Tú, que vas con la cara por delante, que no escondes lo que sientes, lo que quieres ni lo que piensas, no encajas en tu corazón que sea incapaz de molestarse por verte, por abrazarte, por demostrarte que te quiere, que se quiere, que es capaz de reaccionar por encima de lo habitual, de lo insustancial, de lo que nunca entederás, pues tú vives y sueñas en libertad.
Yo, que conozco tu corazón, no puedo entenderle a él, no puedo entender que no aprenda de una hija que le ha demostrado que se puede vivir dando la cara, hablando con el corazón y entregando lo que se siente sin tener miedo a perder lo que vaya Dios a saber que teme perder.
Lo malo, es que cuando la ilusión te la quitan de golpe, todo desaparece, los recuerdos se quedan en una foto en blanco y negro, pero tú y tu sonrisa desaparecen, se borran y los columpios de la infancia se quedan vacíos, moviéndose solos con el repicar de las cadenas, mecidos por el fantasma de lo que un día fue habitual y ahora no es mas que un sueño borroso que cada vez cuesta más soñar, pues cada vez cuesta más consentir que él permita que los columpios de tu ilusión se balanceen solos, sin cariño y sin esperanza. Y el parque donde un día jugaste su convierte en un solar dentro de su corazón, dentro de tu comprensión.
10 de diciembre de 2008
Pesada carga

flotando en la más absoluta soledad, rodeado de miles de kilómetros de agua en todas direcciones
un silencio de millones de toneladas sobre mi,
imagina el cosquilleo en el estomago cuando de pronto escucho cientos de ballenas cantando a mi alrededor
imagina el vértigo, la sensación de estar frente a algo totalmente desconocido,
en un medio que no es el tuyo y rodeado de algo totalmente inabarcable.
Imagina que eres capaz de controlar tus emociones en una situación en la que todo el océano se echa sobre ti
imagina que encuentro tu corazón, que todo lo que había que hacer para hallarlo era buscar dentro de la mochila que se movía sola. Abrí la mochila y encontré otra dentro y dentro de esta otra que a su vez contenía la última de las cuatro mochilas, sangrante y palpitante, con tu corazón dentro.
Ahora, tras este hallazgo, fui capaz de darme cuenta que tus manos eran de plástico, tus gestos de metal y de golpe,
el océano entero se evaporó, las ballenas comenzaron a volar y ahora, que ya se cómo eres, soy capaz de comprender que todo lo que hacías lo hacías con tu corazón dentro de cuatro mochilas, bien cerradas unas dentro de las otras y colgadas a la espalda, pues hoy es más fácil sobrevivir con la cabeza por delante y el corazón por detrás, como una carga que te impide ir más rápido, que te impide ir más cómodo.
28 de junio de 2008
Increscendo (resumen musical)
Tu cuerpo se mueve como una serpiente y tus ojos bailan sobre mis pupilas el Charleston de la seducción.
Tus manos me hablan con mil gestos y tus labios acarician mi estupefacto cuerpo.
Tu ropa abandona cobarde el campo de batalla mientras los ejércitos se declaran una guerra suicida, levantan sus armas y abren los campos de batalla sin saber cómo terminará.
Tu espalda empapada impide que me agarre y caigo sin remisión al venenoso embrujo de tu danza privada, de tu juego prohibido y tu intensa mirada.
Confortablemente inconsciente me dejo llevar a una batalla sin cuartel, los cuerpos se pelean con rabia, los ojos se buscan con ansia y nuestras mentes conectan en el más perfecto de los silencios, en el más intenso de los momentos, en lo más secreto de nuestros cuerpos.
Sube la música, se acelera el pulso y cada vez llueve más sobre mis ejércitos, cada vez está más cerca de reventar la tormenta y romper el silencio con las desesperadas convulsiones de tu primera victoria, con los truenos de tus celebraciones de primavera.
De golpe y poco a poco, si es que esto es posible, revienta el terremoto que te lleva al centro mismo de la tierra, que te sube por tu escalera dorada al cielo y allí, abandonada en lo más alto, sin alas ni oxígeno y desnuda ante los ángeles, te dejas caer de nuevo sobre mi cuerpo para seguir danzado carrillo con carrillo, para seguir moviendo nuestros cuerpos y removiendo nuestras almas, para seguir peleando en una guerra sin cuartel, seguir buscando víctimas en nuestras defensas, incansables como el delfín que busca su ola perfecta, incansable como los altos deseos de la canción futura que te echará de menos, que pensará ¡ojala estuvieses aquí! Cuando comience otra guerra paralela entre la distancia que nos separará y la libertad que nos unirá de nuevo como las dos mitades de un antepasado común que los dioses separaron, y que, jugando a ser dioses, nosotros juntaremos de nuevo porque eso es the origin of love…
31 de mayo de 2008
Piensa, piensa, piensa
Lo que entiendo por confianza rara vez encaja con lo que los demás entienden.
Quizá transmitir y confiar sean como las palabras al viento o al papel.
Quizá lo que siento esté casi siempre por encima de lo que los demás sienten.
Quizá solo sea que oculto mis emociones por falta de sinceridad conmigo mismo o por falta de valor, que es lo mismo.
O quizá sea lo suficientemente sincero para conmigo y entiendo que jamás entenderás lo que siento.
Quizá mi mente domina mi alma, mi ser.
Quizá ésta no consiente que yo sea capaz de publicar mi historia sin antes pasar por ella, por su tijera censora.
Solo se que sueño el mañana siempre con gran pasión y vivo a la deriva de un eterno y frío presente, cautivo de mi mente, o lo que es lo mismo, mis miedos.
Cautivo del futuro, alimentado por el pasado y abonado de los restos del presente moribundo.
Quizá sólo sea una pieza más de este gran puzzle nihilista y generacional que me envuelve.
Un cerdo más de esta gran granja, alimentado y acobardado hasta el punto de no saber decir te quiero.
"Run rabbit run, did your hole, forget the sun” ...cerrando lo ojos para no mirarse; huye, huye, aunque no sepas por qué ni hacia donde.
¿Cómo se cava el agujero que me una a mi conmigo mismo?, que conecte mi ser con su ahora, con cada momento del presente.
El miedo a los sentimientos, a las vísceras, a los impulsos... Es el miedo a reconocerse a uno mismo, es el miedo a que lo que deseas depende de otro ser, de otra alma que puede negarte y desdicharte.
Quizá sea mejor olvidar los mensajes de el alma para proteger el orgullo de la mente, supeditar los deseos a la razón, de otra forma creo que sería un monstruo y te devoraría, prefiero seguir siendo mi peor enemigo.
Prefiero seguir muriendo sin creer en nada, es lo mejor para no molestar, para no molestarte, para no molestarme. La granja ha de estar en calma y así alimentar esta sociedad onanista y nihilista, alimentar así mi cobardía y tener contenta a mi fría mente.
El día que te encuentre, el día que me atreva, tu serás mi revolución "mira de donde vengo y he despertado en tu colchón" mira de donde vengo, y piensa, piensa, piensa y no sientas, así me entenderás, así podrás frenar mi revolución, así seguiré siendo un cerdo acorralado en mi mismo y todo ira bien, todo funcionará como debe.
Ya llego el tren, mi destino cercano ya se ha convertido en presente, ¿me bajo?
17 de mayo de 2008
El juicio
Deberían ser juzgados por el mero hecho de poder elegir, de poder abrazar y querer. Por el hecho de poder salir de sus madrigueras y escapar de sus miedos, aunque sea por unos días, auque en el fondo sea una mentira más.
Deberían ser juzgados aunque sólo sea porque a ella se le condenó sin haberla juzgado.
La foto se está velando poco a poco, ojalá no pase mucho tiempo para que dejemos de ver este tipo de imágenes.
23 de abril de 2008
respuesta
Noy hay imagen capaz de representar la mirada que me has regalado, la respuesta que me has dado, el cariño que me has inyectado.
Esta entrada no tiene imagen, sólo el recuerdo de su mirada, el recuerdo de todas las miradas que cada uno de vosotros guardéis en el baúl/vientre de vuestros recuerdos.
Sólo sombra, hoy no hay luz.

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